Estudio Bíblico

"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí." (Juan 5:39). 🙌📖



Estudio Bíblico

📖 Estudio Bíblico:


  • 📜 Tema: PERFECCIONANDO LA SANTIDAD.
  • 🎙️ Expositor: Evangelista Alexander Troncoso.
  • 📅 Fecha: 01 Noviembre, 2021
  • 📖 Resumen del Estudio:

La palabra santidad está presente en nuestros mensajes, nuestros himnos y canciones, enseñanzas, y así en muchos de los conceptos que tienen que ver con la vida eclesiástica. Pero ¿realmente entendemos a lo que nos referimos? ¿Tenemos la noción clara de lo que esto involucra?

📚 Reflexión y Aplicación

PERFECCIONANDO LA SANTIDAD
Texto Áureo: 2ª Corintios 7:1

Objetivo: Conocer cómo opera la Santidad en el creyente.

📝 Introducción


Al hablar de santidad, tenemos que saber que saber que existen tres “tipos” de santidad que operan en nuestra vida. Cada una de ellas tiene el objeto de llevarnos a la estatura del varón perfecto, hacer de nuestra vida, una vida más parecida a nuestro señor. Veamos:

I.Santificación instantánea (1 Co. 6:11).

Pablo se refiere a los corintios como santos. En aquella instancia, ellos dejaban mucho que desear, pero ¿Por qué llamarlos santos? La respuesta es que ellos eran santos, no por sus experiencias como creyentes, sino por su posición como creyentes. Explicamos esto: Desde el momento en que como pecadores aceptamos a Cristo como Salvador, él nos santifica y nos declara santos (1 Co. 1:2, 30; Ef. 1:1; Heb. 10:14). Concluimos entonces:

  • Somos santos porque Cristo nos hizo santos.
  • Cuando Dios nos mira, nos ve santos porque nos mira a través de Cristo.
  • Tengo una posición de santidad.
II. Santificación progresiva (2 Co. 7:1; 2 Tes. 2:13; 2 P. 3:18)

Pablo habla ahora de perfeccionar la santidad. Pedro hablo de arrepentirse y convertirse (Hech. 3:19). Esto quiere decir que me arrepiento una sola vez, cuando acepto a Cristo, pero me convierto a diario, renunciando a mis deseos, venciendo la tentación y la maldad. Podemos decir entonces que:

  • Al vencer la tentación, perfecciono mi santidad.
  • Al vencer la tentación, me hago más fuerte.
  • Al vencer la tentación, reflejo más la imagen de Cristo.
  • Al vencer en la lucha entre la carne y el espíritu, crezco en la santidad.
En el caminar como creyentes diversas pruebas, tentaciones, situaciones complejas nos asediarán, pero cada una de ellas será la oportunidad para que perfeccionemos nuestra santidad, creciendo en ella, y fortaleciéndola en nuestras vidas.

III. Santificación completa (1 Jn. 3:2; Fil. 3:20-21; Ro. 7:7-25)

La Biblia no enseña la impecaminosidad (la posibilidad de no pecar), sino que enseña el pedir perdón cada vez que pecamos. Llegará el día en que nuestros cuerpos sean trasformados por completo y nuestra naturaleza pecadora borrada, ese día alcanzaremos la plena santificación.

🏆 Conclusión


Como creyentes estamos expuestos a la lucha contra la carne, pero de la misma forma está la posibilidad de mantenerse firmes y santos para Dios. Si hemos caído, poderoso es Dios para ayudarnos (Heb. 2:14-18). Dios es maravilloso, porque su deseo es nuestra santificación (1 Ts. 4:3a) por eso su mano estará siempre dispuesta a nuestro socorro (Heb. 4:14-16).


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📖 Estudio Bíblico:


  • 📜 Tema: LA SANTIDAD DE DIOS I.
  • 🎙️ Expositor: Evangelista Alexander Troncoso.
  • 📅 Fecha: 07 Marzo, 2019
  • 📖 Resumen del Estudio:

La palabra santidad está presente en nuestros mensajes, himnos y enseñanzas. ¿Realmente entendemos lo que significa? ¿Tenemos clara su implicación en nuestra vida cristiana?

📚 Reflexión y Aplicación

PERFECCIONANDO LA SANTIDAD
Texto Áureo: Levítico 19:2
Objetivo: Comprender la santidad como medio operante de la justicia.

📝 Introducción

Hemos estudiado que la santidad resulta ser mucho más que un tema de estudio teológico, presentándose como una temática de vida, para todos aquellos que amamos a Dios, los que se preocupan, de una u otra manera, de agradarle.

Uno de los primeros en las Escrituras que logra comprender, y traspasar, el concepto de la Santidad de Dios fue Moisés. Como líder del Pueblo de Israel, tuvo bastantes conflictos, principalmente porque eran “duros de cerviz” (Éxodo 33:5). Pero en el libro de Números, 20:1-13; 27:12-14, Israel llega hasta la localidad de Cades (lugar cuyo nombre significa “santo”). En dicha localidad muere y es sepultada María, hermana de Moisés.

Es allí donde nuevamente no había agua para beber, situación que hace al pueblo reaccionar de manera hostil. Llegaron, otra vez, a contender verbalmente con Moisés y Aarón por el mal momento que viven. Frente a la puerta del Tabernáculo, ambos líderes buscaron respuesta en Dios, quien se les manifiesta con la respuesta oportuna. Pero Moisés, abrumado por su gente, en vez de hablarle a la Peña, tal como fue la orden, termina golpeándola, trayendo lamentables consecuencias.

Moisés, junto a toda una generación, no pudo entrar en la Tierra Prometida, aun estando tan cerca. A ver si meditamos un momento… ¿Acaso no hemos tenido nosotros reacciones mucho peor que golpear una roca? ... ¡¿Cuántos no han perdido el juicio y el temperamento de peor manera?!

Ojo… Moisés tuvo su castigo, porque interrumpe el Plan de Dios con su mala acción. Porque el Señor les menciona: “Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.” (Números 20:12).

El pecado de Moisés no fue golpear la roca, pues, ya lo había hecho (Éxodo 17:6). La raíz del pecado fue perder la noción del Dios Santo al que le servía.

Piense usted, ¿Cuántas veces citó sobre Santidad, lo enseñó, lo proclamó, lo estableció… pero, al momento de creerlo, no fue efectivo? ¿Ha leído usted la declaración de su canto, junto con su hermana, sobre lo que hace la Santidad de Dios? Aquí está la cita: Éxodo 15:11: “¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?”

Es por eso que Dios se santifica a sí mismo, otorgándoles el agua. Pero no dejó de lado la ira que motivó la reacción de Moisés, ni la incredulidad que atentaba con aquel Dios Santo hacedor de maravillas.

Israel vivió guardando múltiples elementos con el título de santos, además de fiestas, días, situaciones y lugares enmarcados al uso sacerdotal como santos, pero olvidaron a Aquel que las santifica.

“Habla a toda la congregación de los hijos de Israel, y diles: SANTOS seréis, porque SANTO soy yo Jehová vuestro Dios.” (Levítico 19:2)

Le sucede a David algo similar en el momento que el arca del Pacto es llevada hacia Jerusalén (2ª Samuel 6:1-11). La muerte de Uza hizo recapacitar a David en que no bastan buenas intenciones frente a Dios. David reconoció la irreverencia que tuvo frente a las instrucciones y mandamientos del Señor.

Ni siquiera el sincero motivo de sujetar el arca para que no cayera, detuvo la resolución divina. Así como David, muchos olvidan las instrucciones del Señor hacia nosotros por su Palabra, viviendo y haciendo tal como queremos.

El profeta Isaías igual lo experimenta (Isaías 6:1-10). El rey Uzías muere (leproso por su porfía), y el reino queda expuesto a la inseguridad. Pero al entrar al Templo, todo su ser es conmovido con la Presencia de Dios que llenaba el lugar con su Gloria.

¿Qué logra ver Isaías? ¿Qué es lo que le ayudaría en todo?

🏆 Conclusión

La respuesta es la Santidad de Dios. Es la proclamación angelical (Isaías 6:3). Al profeta no le queda más que exclamar: ¡¡Ayúdame con la pureza de labios!!... Y así fue. La santidad traerá un mejor vivir.

Ejemplos hay muchos más, pero la idea siempre será la misma: la santidad es vivir conforme a su justicia, comenzando por el cambio de actitud de nuestro carácter. Muchas veces, nuestra carne termina imponiéndose, dejando de lado a Aquel Dios que quiere santificarse en nuestra vida.


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📖 Estudio Bíblico:


  • 📜 Tema: LA SANTIDAD DE DIOS II.
  • 🎙️ Expositor: Evangelista Alexander Troncoso.
  • 📅 Fecha: 07 Marzo, 2019
  • 📖 Resumen del Estudio:

La palabra santidad está presente en nuestros mensajes, himnos y enseñanzas. ¿Realmente entendemos lo que significa? ¿Tenemos clara su implicación en nuestra vida cristiana?

📚 Reflexión y Aplicación

LA SANTIDAD DE DIOS II
Texto Áureo: 1ª Tesalonicenses 5:23
Objetivo: Comprender la santidad como medio operante de la justicia.

📝 Introducción

En esta lección, ya comprendiendo ciertos elementos asociados a la santidad, es que la observaremos desde la práctica, porque ser santo es ser practicante de la Justicia. La santidad me identifica como hijo de Dios. (la carta a Diogneto manifestó esta realidad en hermosa prosa).

Mucho más que guardar días o ciertas prácticas, la santidad comienza desde la actitud de cómo hacemos las cosas hasta cómo me presento delante de Dios cada día. Aquí una lista con ciertos puntos que nos ayudarán a vivir santidad continua:

I. El estudio de la Palabra. (Salmos 119:9-16; Juan 17:17)

El correcto estudio de la Biblia me lleva a observar diariamente todos sus principios, para así vivir conforme Dios quiera que viva. Por cierto, no olvidar la consagración de nuestra vida por medio del ayuno y la oración.

II. Huir de las tentaciones. Huir de los que nos provoca caer habla de una persona madura, que conoce el valor de su vida (Santiago 4:7).

Conscientes somos de nuestras debilidades, fortalecer todas las áreas, manifiesta el real interés por la santidad.

III. Asignar tiempo a lo del Espíritu.

Generalmente lo de Dios pasa a un segundo plano. Muchos solo viven sus vidas cristianas por los tres cultos a la semana.

De acuerdo a esto, Pablo nos ayuda a nuestro listado, manifestando a la iglesia de Colosas sobre la santidad: (Colosenses 3:12-15).

  • Que aplica misericordia.
  • Que es benigno → A esto se le llama:
  • Que es humilde → “Vestir de santidad”.
  • Que es manso y paciente → (Cf. 1ª Juan 2:6).
  • Es capaz de soportar y perdonar.
  • Que ama y vive agradecido.

Así también lo establece Pedro es su epístola: (1ª Pedro 1:14-16) “…como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros

Santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Santos en TODA vuestra manera de vivir. No solo en ciertas vestimentas, ni en días especiales, no solo en algunos momentos…sino en toda nuestra forma de vivir.

Existen en el mundo, y aun dentro de la iglesia, pensamientos que la santidad tiene que ver con posturas, “chakras”, “áureas”, unciones especiales o la deificación de ciertos personajes…y olvidan que la santidad la refleja el estudiante que estudió para su examen y la completa sin “ayudas extras”; El trabajador que marca antes de la hora y no en atrasos continuos; La que realiza todos sus quehaceres como para el Señor…Nuestros actos reflejarán cuánta santidad existe en nuestro interior, es por ello que la santidad se perfecciona como ya se ha estudiado.

Santos en toda nuestra manera de Vivir…espíritu, alma y cuerpo, entregando nuestra vida hacia Dios y dejando toda maldad, todo chisme, toda crítica, toda murmuración, todo pleito, todo enojo, todo celo, toda rebeldía, toda impureza sexual, todo pensamiento impuro, toda mirada de codicia, toda contienda, toda violencia, todo vicio, en fin, todo lo que desagrade a Dios.

🏆 Conclusión


La real observancia de los mandamientos de Dios en el diario vivir es lo que hace evidente, cuál es mi real cercanía con la Divinidad, por lo cual, revelará la santidad que hay dentro.
Que nuestro andar diario sea coronado con buenas actitudes; Que nuestras reacciones e impulsos demuestren la luz de nuestro interior (Lea Salmo 24:3-6; 1ª Corintios 6:11)


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📖 Estudio Bíblico:


  • 📜 Tema: CONSAGRADOS PARA DIOS
  • 🎙️ Expositor: Evangelista Alexander Troncoso.
  • 📅 Fecha: 16 Enero, 2017
  • 📖 Resumen del Estudio:

La palabra santidad está presente en nuestros mensajes, himnos y enseñanzas. ¿Realmente entendemos lo que significa? ¿Tenemos clara su implicación en nuestra vida cristiana?

📚 Reflexión y Aplicación

CONSAGRADOS PARA DIOS
Texto Áureo: Levítico 21
Objetivo: Conocer cómo opera la Santidad en el creyente.

📝 Introducción

Las Escrituras presentan la santidad como un llamado a la completa consagración. En el AT el sacerdocio estaba seleccionado para un grupo exclusivo que no poseía tierras, ni trabajaban para su propio sustento, porque toda su atención debía estar para la obra del Dios que los llamó (Levítico 21:6; Números 8:16)

En el mismo AT observamos a quienes guardaban su vida consagrada desde el nacimiento, llamados Nazareos (Números 6:2). La nación misma de Israel estaba apartada para Dios (2ª Samuel 7:24). En el NT es la Iglesia la que continúa con este apartar específico (1ª Pedro 2:9).
La oración sacerdotal de Jesús, a vísperas de su muerte, en el Getsemaní (Juan 17:20:22) evidencia más que su favor por quienes estaba orando. Jesús los santificaba, única forma de que la iglesia siguiera adelante. Que fueran separados, dedicados, consagrados y purificados para el uso sagrado.

Pero sin lugar a dudas es que donde más se destacan los elementos consagrados a Dios, corresponden al Tabernáculo de reunión y al Templo.
Pero quisiera exponer sobre un detalle que encontré más que notable para enseñar en nuestras iglesias: La calidad de perfección que Dios exige a los que a él se acercan. El pasaje es en Levítico 21:1-24.
Hasta aquí, de Levítico 17 al 20, Dios ha estado dando instrucciones para la santidad de todo el pueblo. En Levítico 21 y 22 el Señor da instrucciones adicionales para los sacerdotes.

En los versos 1 al 9 se nos dice que sus ministros no deben contaminarse como cualquier hombre, porque han sido apartados para un uso especial, es decir, no es cualquier hombre. La prohibición de tocar muertos es ahora la misma para nosotros que caminamos en medio de hombres muertos en sus delitos y pecados. No participar de sus obras infructuosas (Efesios 5:11; Filipenses 1:27).
Los versos siguientes manifiestan una compostura íntima en el hogar.

Pero son desde los versos 16 en adelante, donde fijaremos nuestra atención. Estos son el pasaje de los defectos, los que no debieran estar en los ministros santificados de Dios.
En este pasaje de los “defectos” vemos un cuadro del cristiano “carnal”, el que debe ser ya espiritual (maduro, “perfecto”) pero que todavía anda en la inmadurez.

🅰 (1ª Corintios 3:1-3) Es alguien como los corintios, un niño en Cristo (carnal, inmaduro, con defectos).

🅱 (Hebreos 5:11-14) Es alguien estos hebreos: Deben ser ya maestros (“perfeccionados”) pero todavía no han alcanzado la madurez.
(2ª Timoteo 3.16-17) Recordemos la definición de “perfecto”: Es estar “enteramente preparado para toda buena obra” (las obras del ministerio).
(Efesios 4:11-14) La perfección es un proceso que lleva a uno de la inmadurez (de ser un “niño” en la fe; v14) hasta ser como Cristo, el varón perfecto (v13), para hacer la obra del ministerio.

En Levítico 21 vemos 12 diferentes “defectos” que descalifican al ministro del ministerio. (“Ninguno de tus descendientes por sus generaciones, que tenga algún defecto, se acercará para ofrecer el pan de su Dios.” 21:17)
21:18 “Porque ningún varón en el cual haya defecto se acercará…”

A estar atento, porque de pronto, cualquier hermano lleva a cabo labores durante el culto o servicios al templo que en realidad no debería estar realizándolos. Para ello es que Dios utiliza a quienes ya han pasado por su proceso y que están perfeccionando su santidad.

  • Ciego: Si uno no puede ver (según la voluntad de Dios), no puede ejercer el ministerio o los servicios del Templo.
  • Cojo: No puede caminar (andar) bien. Ej. Coordinadores o maestros que ni siquiera se congregan, o cuyo testimonio no es acorde.
  • Mutilado: En el contexto del defecto que sigue (“sobrado”: tiene algo “extra”), “mutilado” quiere decir que algo “le falta” (un miembro amputado, por ejemplo). Dios quiere que seamos completos. Falta de paciencia, carácter, etc.
  • Sobrado: Esto se refiere a algo que le “sobra” en su cuerpo (un tumor, etc.). Todo lo “extra” no es de Dios sino del ser humano (2Cor 2.1-5). Y es un defecto.
  • Quebradura de pie: El que está “dañado” en el uso de sus pies (no evangeliza; Romanos 10:15; Efesios 6.15).
  • Rotura de mano: El que está “dañado” en el uso de sus manos (no trabaja, no sirve a otros).
  • Jorobado: El que ha crecido (se ha desarrollado) de una manera torcida (mala doctrina y práctica). Llevados a su idea, sin la capacidad de oír o de aceptar órdenes.
  • Enano: El que no ha crecido (no se ha desarrollado) a pesar de los años que tiene (1ª Corintios 3:1-3). Sus reacciones son impulsivas. Todas sus buenas acciones son opacadas por sus actitudes.
  • Que tenga nube en el ojo: Ve, pero no ve bien (como el hipócrita que tiene una “viga” en su ojo). La crítica siempre está en sus labios.
  • Que tenga sarna: Tiene un parásito que le da una picazón en su carne (ejemplos: pornografía, vicios, malos deseos).
  • Que tenga empeine: Tiene una enfermedad que le da una picazón en la carne, es decir, que alimenta mucho más su carne y sus deseos que los del Espíritu.
  • Que tenga testículo magullado: (No se puede reproducir) El sentido lógico es que es infértil, no da fruto.

🏆 Conclusión


Cada uno de nosotros hemos nacido de nuevo como ministros; Dios tiene obras que quiere que hagamos. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2.10).

Pero, para hacer las obras, necesitamos la santidad: Tenemos que separarnos del pecado y apartarnos para el uso de Dios. Esto quiere decir que tenemos que ser “perfeccionados”.
“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”. (Efesios 4:11-12)

Este proceso se llama “discipulado” y tiene que ver con crecer en Cristo por cinco medios principales:

  • Identificarse con Cristo: Tomar la decisión de verse en otra “categoría” de personas.
  • Aprender la Palabra: Leerla, asistir a una iglesia que la enseña, profundizar en los estudios bíblicos.
  • Aplicar la Palabra: Obedecer lo que está aprendiendo; imitar a los que ya están haciéndolo.
  • Sufrir: Perseverar en el sufrimiento (obedecer aun cuando le cuesta y le duele).
  • Vivir la vida cambiada (constancia y consistencia en un estilo de vida como el de Cristo).